domingo, 6 de septiembre de 2009

Chaves violó la Ley de Incompatibilidades de Altos Cargos de la Junta de Andalucía


Sí, y todo para favorecer a su hija, Paula Chaves:

Licenciada en Derecho en 2003 y especializada en Derecho Laboral, la hija del actual vicepresidente tercero del Gobierno siempre ha huido del peso del apellido. "Nunca hablaba del PSOE ni de su padre. Sólo recuerdo que una vez saltó muy a la defensiva cuando le preguntamos a qué colegio privado había ido. Se enfadó bastante", recuerda una antigua compañera de facultad.


Muy buena debió de ser aquella formación para que, con sólo 25 años de edad, entrara en uno de los mayores grupos empresariales andaluces, Abengoa. La hija menor del matrimonio formado por Manuel Chaves y Antonia Iborra dejó la empresa de los Benjumea al cabo de tres años, para incorporarse a Minas de Aguas Teñidas SAU (Matsa) como responsable de su departamento jurídico. Era el 2 de julio de 2007.


Tres meses después, la compañía formalizó ante la Agencia de Innovación de Andalucía (Idea) dependiente de la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa la petición de una subvención para el proyecto industrial que desarrolla en el Andévalo onubense y que el Ministerio de Industria le había denegado en abril. El 20 de enero de 2009, el Consejo de Gobierno de la Junta le concedió todavía con Chaves como jefe del Ejecutivo autonómico una ayuda de casi 10,1 millones de euros.


Lo que se discute es si Chaves violó la Ley de Incompatibilidades de Altos Cargos de la Junta de Andalucía al tomar parte en una decisión que afectaba a un familiar. El artículo 7.1 de esa ley es claro: «Los titulares de altos cargos están obligados a inhibirse del conocimiento de los asuntos en cuyo despacho hubieran intervenido o que interesen a empresas, entidades o sociedades en cuya dirección, asesoramiento o administración hubiesen tenido alguna parte ellos, su cónyuge, pareja de hecho inscrita en el correspondiente registro o persona de su familia dentro del segundo grado civil».


No es la primera vez que aparece vinculado el nombre de Paula Chaves a una empresa acusada de recibir un trato de favor. Ya figuró como apoderada en una filial de Abengoa que fue denunciada por el PSOE ante la Fiscalía de Almería por presunta "corrupción" en junio de 2006.
En su denuncia, los socialistas advertían de que la compañía Inabensa, que tenía en nómina desde mayo de ese año a Paula Chaves, formaba parte de la Unión Temporal de Empresas (UTE) a la que el Ayuntamiento de Almería adjudicó el proyecto Ciudad Digital por 27 millones de euros. En la citada UTE participaban, además, Telvent Tráfico y Transportes, de la que también era apoderada Paula Chaves desde julio de 2004, y Telvent Interactiva.
El proyecto que denunciaron los socialistas ante la Fiscalía Anticorrupción fue desarrollado mediante un procedimiento negociado con urgencia por la Concejalía de Urbanismo, dirigida por Juan Megino, presidente del Grupo Independiente por Almería (Gial), ex alcalde del PP y socio de los populares en el Gobierno de coalición que preside Luis Rogelio Rodríguez-Comendador. En el verano de 2004, el Consistorio dio luz verde al proceso de adjudicación pese al informe contrario del secretario municipal.
La denuncia interpuesta por el entonces secretario general del PSOE de Almería y actual consejero de Innovación, Ciencia y Empresa, Martín Soler el mismo que ha dicho ahora que "todo padre quiere lo mejor para sus hijos", contra el Ayuntamiento almeriense y la empresa Telvent por presunta «corrupción», y por sospechar que tanto el PP como el Gial utilizaban determinadas compañías para financiarse, afectaba directamente a la UTE concesionaria de la Ciudad Digital.


Al parecer, el dirigente socialista desconocía en ese momento que Paula Chaves era la apoderada de Inabensa y Telvent Tráfico y Transportes. Días después, ya consciente de la presencia de la hija de Chaves en la UTE, Soler anunció en un comité provincial del PSOE su intención de "seguir adelante" con la denuncia, porque, a su juicio, la filial de Abengoa era "la madre de todas las corrupciones". Y añadió: "No estoy por el pasteleo, caiga quien caiga". Manuel Chaves nombró a Martín Soler consejero de Agricultura y Pesca tras revalidar, en marzo de 2008, la mayoría absoluta.